Después de todo el esfuerzo realizado para perder esos kilos de más, puede dar cierto miedo iniciar la etapa de mantenimiento. Tanto tiempo intentando llegar a este punto y cuestionando si alguna vez alcanzaremos nuestro peso objetivo, pero ¿Qué pasa después? 

No tengas miedo, ya que estos 10 consejos te apoyarán a largo plazo y te ayudarán a mantener tu peso objetivo por siempre:

  • Juega con las calorías: Cuando la pérdida de peso es tu meta, tu presupuesto diario de calorías te muestra un déficit, es decir, comes menos calorías de las que quemas. Ahora que tu meta es mantener el peso, puedes comer más calorías, pero como ya sabes cada cuerpo es diferente y es importante que puedas ir experimentando, añadiendo de 100 a 200 calorías por día de forma gradual, hasta que encuentres el equilibrio.
  • Sigue moviéndote: Un gran número de estudios ha mostrado que a mayor conteo de pasos diarios y nivel de actividad, mayor probabilidad de que una persona pueda mantenerse después de un proceso de pérdida de peso.
  • Sigue moviéndote: Un gran número de estudios ha mostrado que a mayor conteo de pasos diarios y nivel de actividad, mayor probabilidad de que una persona pueda mantenerse después de un proceso de pérdida de peso.

  • Sé consciente de ti misma: Está comprobado que mantener los hábitos y monitorearse ayuda a mantener el peso a largo plazo. Consulta contigo misma y reflexiona, teniendo en cuenta tu peso, tus hábitos y tu salud más allá de los números.
  • Ten un objetivo general: Cuando iniciaste el proceso de pérdida de peso te enfocaste en un objetivo detrás del cual había un porqué, una razón por la que perder peso. A medida que vas controlando tu peso y tus nuevos hábitos de salud es importante que sigas recordando tu porqué. Tu objetivo general puede cambiar y cambiará, pero tener uno de fácil acceso te ayudará a mantenerte motivada y, sobretodo, a mantener tu nuevo peso.
  • Sé flexible: El cuerpo es asombroso, complejo y a veces confuso. Lo que tu cuerpo necesita ahora será diferente de lo que necesitaba ayer y de lo que necesitará mañana. Debes estar preparado/a para realizar algunos cambios y modificar algunos hábitos según sea necesario. Nunca dejes de experimentar para encontrar lo que realmente te hace sentir bien.
  • Conócete a ti misma: Cambiar tu salud y hábitos puede tomar su tiempo. Trabaja para conocerte a ti mismo y encontrar amor, compasión y amabilidad en cada punto de tu proceso.

Tu viaje no ha terminado, de hecho, apenas está comenzando. Disfruta cada momento y se amable contigo misma.

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